Por María del Pilar Perea Ramírez
Introducción
Trabajar a lo largo de 18 años con adolescentes, no solo da experiencia
sino sensibiliza para conocer las necesidades
que ellos tienen en la escuela, en la casa, pero sobre todo en la vida.
Abordaré la adolescencia no solo como parte del ciclo de la vida,
sino como una parte fundamental de la persona cuyo paso marca de forma indeleble
a cada uno. Con la habilidad que sortee los obstáculos no predecirá el éxito futuro,
pero le dará la seguridad para enfrentarlos.
Es quizás esta la principal causa por la que elegí como tema de
estudio las “Características socioculturales en la personalidad del adolescente” porque es
importante conocer la forma cómo interactúan las personas, en este caso los
adolescentes, entre sí mismos, con el medio
ambiente y con otras sociedades.
En el presente trabajo, que se elabora para la materia de Laboratorio
de desarrollo del adolescente de la licenciatura en Psicología que curso en la Universidad
del Golfo de México-Norte, observaremos como la moda, la música, el baile, los medios
electrónicos y de comunicación, la mercadotecnia, y el mismo entorno forman parte
de todo aquello que incide en la personalidad del adolescente, quizás porque representa
un potencial mercadológico o porque, esta etapa, es considerada como una meta en
nuestra cultura.
Desarrollo
Para una mejor comprensión de los conceptos que se utilizarán
en lo sucesivo, a continuación se detallará cada uno.
Por personalidad
se entiende “un conjunto de sistemas comportamentales, estrechamente relacionados
entre sí, y que principalmente se definen por el hecho de que individuos distintos
reaccionan y se comportan de manera diferente”[1].
Este concepto se utiliza para referir a ciertas clases
de conductas relativas al autoconocimiento, al reconocimiento interpersonal en la
presentación de la propia identidad en las relaciones sociales.
Así
también los especialistas se refieren a ella como el conjunto de “características
únicas del individuo, y hablan de disposiciones, temperamento,
modos de respuesta habituales, y tendencias definitorias. Algunos conciben la personalidad
en términos holísticos o integracionistas, mientras que otros prefieren manejarla
en función de un conjunto de componentes más o menos independientes. Algunos prefieren
hacer hincapié en los aspectos de adaptación”[2]
Gordon
Allport la define como “la organización dinámica, en el interior del individuo,
de los sistemas psicofísicos que determinan su conducta y su pensamiento característicos”[3].
Es
importante precisar, en este punto, que la Personalidad es algo interno, su organización
exige el funcionamiento de mente y cuerpo como unidad, que dirigen y motivan la
acción, dichos sistemas se refieren a costumbres, sentimientos, rasgos, creencias,
expectativas, estilos de conducta, constitución física, sistema glandular y nervioso.
Por
otro lado, se hace uso del "término sociocultural para hacer referencia a cualquier
proceso o fenómeno relacionado con los aspectos sociales y culturales de una comunidad
o sociedad”[4].
Será
de esta forma que cuando hagamos alusión a este término, estaremos haciendo referencia
a aspectos humanos que puedan apoyar a la conformación de la vida comunitaria como
para darle significado a la misma.
El
uso del término sociocultural asignado a fenómenos o procesos, hace alusión a una realidad construida por el hombre que se
relaciona a los aspectos de interacción de las personas entre sí mismas, con el
medio ambiente y con otras sociedades.
Algunos
autores consideran que el término también tiene que ver con las diferentes formas
de organización y jerarquización social, las diversas expresiones artísticas, la
creación de instituciones que tuvieran por objetivo ordenar la vida en comunidad,
la instauración de pautas morales de comportamiento, el desarrollo de las religiones
y estructuras de pensamiento, la creación de sistemas educativos, etc.
Ahora bien, es momento de abordar el concepto de adolescencia.
“Desde el punto de vista psicológico la adolescencia puede ser descrita como un
periodo de transición de la infancia a la adultez”[5] .
Como este periodo es de transición, es considerado como
un periodo preparatorio para la edad adulta, un momento de iniciación, de recapitulación
de la pasada infancia y de experiencia acumulada y puesta en orden. Es un momento
clave y crítico en la formación de la identidad, porque ahí es cuando el individuo
alcanza ese punto que le permite vivir en sociedad y relacionarse con los demás
como persona psicosocialmente sana o madura.
Es considerada como una edad turbulenta, de ebullición
y estallido de fuerzas, surgidas de repente y a pesar de que se encuentra fisiológicamente
maduro para la actividad sexual plena y para el trabajo, los consideramos que socialmente
no están listos.
Es importante mencionar que no en todas las culturas
ocurre de forma semejante, en la nuestra, la adolescencia se prolonga por casi un
decenio. “La delimitación sociocultural es imprecisa. Mientras la pubertad puede
ser fechada en una cronología inequívoca, la adolescencia carece de límites cronológicos
claros”[6].
Erickson, coloca a la adolescencia en el estadio V, empezando en la pubertad
y finalizando alrededor de los 18-20 años […]. La tarea primordial es lograr la
identidad del Yo y evitar la confusión de roles[7].
Es decir, que el propósito es saber quiénes somos y cómo es que nos vamos
a adaptar con el resto de la sociedad. Es por ello que es importante que en este
momento “echemos” mano de todo lo que hemos aprendido acerca de la vida y de nosotros.
Erikson consideraba que en el adolescente es posible que se dé una confusión
de roles, porque esté pasando por una “crisis de identidad”. Una pregunta muy común
en el adolescente es "¿Quién soy?".
Erikson considera que dentro de la adolescencia existe un momento que llama
“repudio”, donde permiten
"fusionarse” con personas que les puedan dar ciertos rasgos de identidad: sectas
religiosas, organizaciones militaristas, grupos amenazadores. Pueden embarcarse
en actividades destructivas porque esto tal vez les permita entender “quién soy”.
Si logra sortear exitosamente esta etapa, se alcanza, según Erickson la “fidelidad”, que implica lealtad,
o lo que es vivir de acuerdo con los cánones que marca la sociedad.
En medio de esto también se dan los cambios fisiológicos
y psicológicos, que son considerados como normales. La Psicóloga Isabel Menéndez Benavente[8], en el blog “Sinalefa” indica las siguientes:
Crisis de oposición, Desarreglo emotivo, Imaginación desbordada, Narcisismo, La Crisis de originalidad ( donde
en primer lugar la viven individual para afirmar el yo y por otro lado es de
impacto Social donde exige comprensión e independencia)
Estos momentos críticos se dan porque en el
joven se dan Sentimientos de inseguridad, angustia, Agresividad, Miedo al ridículo y/o depresión.
Emociones y sentimientos que inciden en su
interacción con sus pares, sus padres y con el resto de la sociedad. La relación con el otro sexo tiene una
fuerte influencia en la construcción de su identidad: afirmando su yo
masculino, o en términos de conexión y afectividad para autovalorarse y sufrir.
Con todo ello la crisis de identidad de la adolescencia, contiene también
conflictos de intimidad e impulsos profundos que la hacen una crisis
potenciadora y creativa, cimiento de la personalidad adulta.
Hace no mucho tiempo, mientras preparaba una exposición
de este mismo tema, encontré una frase de Diana West que personalmente me impactó:
"Hubo un tiempo, literalmente, cuando no había adolescentes".
Lo que ella sugiere en “The Death of the Grown-Up: (La
Muerte del Adulto:) Cómo el Detenido Desarrollo de América Amenaza la Civilización
Occidental […] West alega que la adolescencia no siempre existió. De hecho,
es un fenómeno bastante reciente. La palabra “adolescente” no fue utilizada realmente
sino hasta 1941. Virtualmente, en una de cada dos culturas en la historia del mundo,
anteriores a la cultura occidental de finales del siglo XX, los niños se convertían
en adultos. Ahora ya no es así. Ahora se convierten en adolescentes[9]”.
Este artículo, publicado originalmente en inglés por
John Stonestreet
en Summit Ministries, ha sido uno de los trabajos que más impacto
ha causado en mi vida personal y profesional, porque analiza detalladamente qué
ha pasado a través de los años, en nuestra sociedad y con nuestros adolescentes.
¿Qué
alteró las características socioculturales en los adolescentes americanos de los
sesentas? ¿La revolución sexual, la agitación política, la música, el baile, la mercadotecnia,
los bombardeos mediáticos, el glamour Hollywoodense?
Posterior a la segunda guerra mundial se inicia la producción
de artículos no-necesarios para el consumo. John Stonestreet lo dice mas claramente:
“vendían […]
bienes a personas que no se daban cuenta que los querían. Con ello llega también
el twist de Chubby Checker, las caderas de Elvis, el cabello de los Beatles, el
automóvil […], el crecimiento de Hollywood, y el reconocimiento por parte de las
compañías de mercadeo de la fortuna que se podía hacer de este nuevo segmento de
la población[10]”.
La adolescencia es entonces una etapa que se expande
en ambos sentidos, por un lado tenemos a los preadolescentes y por el otro, adolescentes
tardíos que desean prolongar esta etapa hasta los 30. Entonces la adolescencia se
convierte en la meta de nuestra cultura. En algún momento dejamos de ser
una cultura donde los niños aspiraban a ser adultos y nos convertimos en una cultura
donde los adultos aspiran a ser niños.
La perspectiva sociocultural adolescente que se vive
en la actualidad está enfocada a:
1. Exigir gratificación inmediata.
2. La ausencia de pensamiento a largo plazo acerca de la vida y del mundo
3. Motivada por sentimientos en lugar de la verdad.
4. Queriendo cosas de adultos sin crecer
5. Esperando que los saquen de aprietos antes que aceptar las consecuencias.
En
el trabajo publicado por La Revista Mexicana de Investigación educativa, de Josefina
Díaz Sánchez (2006), titulado “Adolescencia y cultura. Jóvenes secundarios en un
contexto regional”, señala que Giménez (1997),
Gilligan (1994) y Erikson (1992), comparten una tesis en torno a
“la influencia de los ámbitos
socioculturales en la construcción de la identidad personal, nos llevó a considerar
las relaciones que viven los adolescentes en la familia, la escuela y el grupo de
pares. Con ello también se enfatiza la dimensión íntimo-afectiva de la identidad,
al documentar las relaciones de los adolescentes con sus padres, hermanos, amigos
y maestros. Estas relaciones son vistas como espacios privilegiados donde los adolescentes
se forman y se apropian selectivamente de significados[12]”.
Todo ello se construye de manera particular dentro
de condiciones sociales, económicas, culturales y de género.
Díaz
Sánchez (2006) concluye en su investigación que:
En
México, la madre tiene un papel fundamental porque para las y los adolescentes
es la persona a la que más se acercan, en la que más confían y a la que más
admiran y quieren. En un contexto donde predomina el “código masculino”
expresado en actitudes distantes y poco comunicativas del padre.
La
amistad, y el apoyo que reciben de los amigos, representa una fuerza que
impulsa y acompaña, y es un aspecto fundamental que apuntala los juicios de
valor de muchos adolescentes. El grupo de amigos es un espacio necesario para
la construcción de la identidad de los adolescentes. En sus pares encuentran
las posibilidades de desplazamiento de la necesidad de empatía con los padres y
la seguridad de emprender juntos acciones y aventuras que fortalecen su
autovaloración, su autonomía, y, por ende, su identidad.
Las
condiciones socioeconómicas y culturales del contexto, y los significados que
desde ahí se construyen, impactan fuertemente la conformación de los
imaginarios de los jóvenes y su propia forma de ser, pensar y actuar. La
cultura internalizada, permeada por condiciones y procesos históricos, influye
en sus procesos de construcción de identidad y en sus expectativas.
Dicho
estudio, segmenta las expectativas de los jóvenes de acuerdo a a) Los jóvenes
urbanos, hijos de profesionistas, que tienen contacto cotidiano con casi todos
los medios de información, que gozan de mejores condiciones socioeconómicas,
adoptan muchos rasgos de la cultura moderna, como el vestido, el peinado, el
lenguaje b) Los más urbanos construyen sus proyectos en función de la
posibilidad real de hacer una carrera profesional. Este proyecto y la
convicción de seguir estudiando tienen que ver con el éxito en la escuela, con
la necesidad de “ser alguien en la vida” y con la intención de contribuir y
ayudar a los demás, donde se incluye, en primera instancia, la familia y c) Los
jóvenes del medio rural, hijos de campesinos y/o albañiles o de padres
emigrantes, no ven en la escuela y en la profesionalización una vía factible y
deseable para fincar el futuro. Sus expectativas y proyectos de vida se enfocan
a lograr mejores condiciones económicas a través de la emigración. El cultivo
de la tierra y el apego a ella es cosa del pasado.
Finalmente,
la identidad, en su dimensión
sociocultural, implica el sentido de pertenencia, que se construye conforme
al campo simbólico en que se dan las relaciones e interacciones sociales a
partir de la apropiación, selectiva y jerarquizada, de la cultura como
“tramas de significación” (Geertz, 1997). Se trata de ese complejo
simbólico-cultural que adquiere sentidos particulares de acuerdo con el grupo,
la escuela o la familia, donde se forman y transforman los jóvenes.
En
relación con los adolescentes, la cultura regional constituye un ámbito de
pertenencia que les significa cierto vínculo afectivo, tal vez la región es
sentida como “el terruño”, o “la matria” que les evoca una serie de símbolos
con los que se identifican.
Conclusión
La
adolescencia es una etapa del ciclo vital que comprende un periodo de transición de la infancia
a la adultez en la que
predomina la confusión y se busca la adopción de características únicas del individuo,
temperamento, modos de respuesta habituales, y tendencias
definitorias (personalidad). Todo esto en una comunidad donde impactan los
procesos relacionados con aspectos sociales y culturales.
Al mismo tiempo que se viven cambios físicos y
psicológicos, se vive una crisis motivada por los sentimientos que prevalecen: inseguridad, angustia, agresividad, miedo al ridículo y/o depresión.
Todos ellos inciden en su interacción con el medio.
John Stonestreet considera que en esta etapa la perspectiva
sociocultural que prevalece es: Exigir gratificación
inmediata, la ausencia de pensamiento a largo plazo acerca de la vida y del
mundo, motivada por sentimientos en lugar de la verdad, queriendo cosas de adultos sin crecer,
esperando que los saquen de aprietos antes que aceptar las consecuencias y
enfocándose en la apariencia en lugar de en la profundidad.
Sin
embargo es importante el resultado del estudio realizado por Diaz Sánchez
(2006) en el que reconoce el papel de la madre
de los adolescentes, que califica como fundamental porque es en la que más
confían y a la que más admiran y quieren e identifica la amistad como la que apuntala los juicios de valor de muchos
adolescentes mexicanos.
Es
entonces el momento de reconocer el impacto que tienen las condiciones socioeconómicas
y culturales del contexto, y los significados que desde ahí se construyen, porque
impactan fuertemente en los jóvenes y su propia forma de ser, pensar y actuar.
La
cultura internalizada, penetrada a través de condiciones y procesos históricos,
influye en sus procesos de construcción de identidad y en sus expectativas. Ahí adquiere sentido particular de
acuerdo con el grupo, la escuela o la familia, donde se forman y transforman
los jóvenes.
Fuentes
de información
http://www.saludlibertad.com/personalidad-en-la-adolescencia/ http://www.psicologia-online.com/ebooks/personalidad/erikson.htm
[1] http://www.saludlibertad.com/personalidad-en-la-adolescencia/ consultado el 12 de junio de 2016 a las 13:29
hrs.
[2] http://psicologia3014.blogspot.mx/2014/05/personalidad-en-los-adolescentes-que-es.html consultado el 12 de junio de 2016 a las 16:37
hrs.
[3]http://dspace.uces.edu.ar:8180/dspace/bitstream/handle/123456789/2410/La%20personalidad.pdf?sequence=1
consultada el 12 de junio de 2012 a las 11:30 hrs.
[4] http://www.definicionabc.com/social/sociocultural.php
consultado 12 de junio de 201 a las 16:44 hrs.
[5] http://www.saludlibertad.com/personalidad-en-la-adolescencia/ consultado el 12 de
junio de 2016 a las 13;29 horas
[6] http://www.saludlibertad.com/personalidad-en-la-adolescencia/ consultado el 12 de junio de 2016 a
las 13;29 horas
[7]
http://www.psicologia-online.com/ebooks/personalidad/erikson.htm consultado el 12 de junio de 2016 a las 13:54 hrs.
[8] https://sinalefa1.wordpress.com/2009/04/22/caracteristicas-del-comportamiento-adolescente/
consultado el 12 de junio de 2016 a las 22:29 hrs.
[9] http://www.allaboutworldview.org/spanish/common/printable-cultura-adolescente.htm
consultado el 12 de junio de 2016 a las 14:15 hrs.
[10] http://www.allaboutworldview.org/spanish/common/printable-cultura-adolescente.htm
consultado el 12 de junio de 2016 a las 14:15 hrs.
[11] http://www.allaboutworldview.org/spanish/common/printable-cultura-adolescente.htm
consultado el 12 de junio de 2016 a las 14:15 hrs.
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